Pues ya han pasado unos mesecillos desde que entré en este curro nuevo.
De repente, sin avisar y sin anestesia, me dicen que me tengo que ir a Vikinglandia ha hacer un curso.
– ¿Yo? pensé. Si soy casi nuevo.
Genial. Un semana a Vikinlandia, un curso de 5 días, por supuesto en Ingles; y a mí que lo del inglés no se me da todo lo bien que me gustaría.
Así que un Domingo por la mañana Avioncito de ida.
La verdad es que el curso era para dos personas, pero es que no ha y manera.
Manuel Partricio, el jefe, dice que para dos son muchas pelas, y que si lo hace uno,. que el otro enseñe que para eso está.
Que le vamos ha hacer 5 horas y media de vuelos parando en varios países, por aquello de que así se hace mas cómodo el vuelo. Por lo menos te dan comida y merienda y esas cosas.
¡¡ Por fin !!. Llego a vikinlandia. Enero.
La temperatura es agradable, -16º C.
La sensación térmica, un poquito mejor -36º C. Dicen que a partir de los 25 la diferencia no se nota tanto. Que te quedas congelado igual.
Pues nada a coger la maleta. Que el señor Patricio me ha mandado a tomar viento fresco.
Como me voy a aburrir.
Solo en el país de los vikingos y en un hotel al lado del puerto y a una hora y media del sitio donde tengo que dar el curso; y por si fuera poco cenan a las 7 de la tarde. ¡¡ Que habré que voy a pasar !!
Ahora empiezo a entender por que me han mandado aquí